Nutrición Enteral por Sonda: Guía Completa

21/02/2023

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La nutrición es un pilar fundamental para la salud y la recuperación, especialmente cuando el organismo enfrenta desafíos que impiden una alimentación convencional. En situaciones donde la ingesta oral no es posible o suficiente, pero el tracto gastrointestinal funciona correctamente, la nutrición enteral emerge como una solución vital. Este método de alimentación permite suministrar todos los nutrientes necesarios directamente al sistema digestivo, asegurando que el cuerpo reciba el soporte energético y nutricional indispensable para su funcionamiento y rehabilitación, lo que es crítico para la recuperación y el mantenimiento de la salud.

¿Qué es el enteral por sonda?
enteral por sonda revisa consistencia de la preparaciónadministrada al paciente, si se detectan deficiencias en laconsistencia y/o apariencia física reporta al Ntta. Dtta., o Esp.Nut. y Diet. o NCE Nutricionista Dietista y/o 8.

A diferencia de la alimentación oral tradicional, la nutrición enteral utiliza vías alternativas para llevar los alimentos al estómago o al intestino, garantizando que incluso los pacientes con dificultades para tragar o con necesidades calóricas elevadas puedan recibir el sustento adecuado. Este artículo profundizará en qué consiste este tipo de alimentación, cómo se administra, sus diversas modalidades, cuándo está indicada y qué consideraciones se deben tener en cuenta para su manejo óptimo.

Índice de Contenido

¿Qué es la Nutrición Enteral por Sonda?

La nutrición enteral (NE) es un tipo de alimentación especializada que permite administrar todos los nutrientes o parte de ellos directamente a través del tracto gastrointestinal. Se emplea cuando un individuo no puede consumir una dieta normal por vía oral, ya sea porque es necesario ingerir una mayor cantidad de calorías, porque existe una pérdida significativa de nutrientes, o porque es imperativo que el sistema digestivo permanezca en reposo.

El suministro de esta alimentación se realiza principalmente a través de un tubo delgado y flexible, conocido comúnmente como sonda. Esta sonda puede colocarse desde la nariz o la boca hasta el estómago o hasta el intestino. Su ubicación específica dependerá de diversos factores, incluyendo la enfermedad subyacente del paciente, su estado general de salud, la duración prevista del soporte nutricional, los factores condicionantes de su condición y el objetivo terapéutico que se persigue con la nutrición.

Además de las sondas, otra forma de suministrar la NE es a través de las ostomías. Estas son aberturas creadas quirúrgicamente en la piel a nivel del estómago (gastrostomía) o del intestino (duodenostomía o yeyunostomía), donde se inserta un tubo directamente. Las ostomías suelen ser indicadas cuando se prevé que este tipo de alimentación será administrada por un período mayor a 4 semanas, como podría ser el caso de un individuo con enfermedad de Alzheimer en etapa avanzada que ha perdido la capacidad de deglutir de forma segura.

¿Cómo se Suministra la Nutrición Enteral? Modalidades y Vías

La administración de la nutrición enteral es un proceso que requiere precisión y adaptación a las necesidades de cada paciente. Las vías de acceso y las modalidades de suministro son clave para garantizar la eficacia y la tolerancia del tratamiento. A continuación, exploramos las principales formas en que se suministra esta alimentación vital.

Vías de Acceso para la Sonda

Las sondas pueden ser de diferentes tipos, clasificándose principalmente por su punto de entrada y su destino final en el tracto gastrointestinal:

  • Sondas Nasoentéricas: Se introducen a través de la nariz. Pueden ser nasogástricas (llegan al estómago) o nasoentéricas propiamente dichas (llegan al duodeno o al yeyuno). Son las más comunes para uso a corto o medio plazo.
  • Sondas Oroentéricas: Se introducen a través de la boca. Al igual que las nasoentéricas, pueden llegar al estómago (orogástricas) o al intestino (oroentéricas). Son frecuentemente utilizadas en recién nacidos.
  • Ostomías: Implican la colocación quirúrgica de un tubo directamente en el tracto gastrointestinal a través de la pared abdominal. Incluyen la gastrostomía (al estómago), la duodenostomía (al duodeno) y la yeyunostomía (al yeyuno). Estas vías son preferidas para soporte nutricional a largo plazo.

La elección de la vía de acceso es una decisión médica que considera la condición del paciente, el tiempo estimado de uso de la nutrición enteral y los riesgos y beneficios de cada opción.

Tipos de Sondas y Ostomías para Nutrición Enteral: Una Comparativa

La selección de la vía de acceso es crucial y depende de múltiples factores clínicos. La siguiente tabla comparativa detalla los tipos más comunes de sondas y ostomías, sus características, ventajas y desventajas.

Tipo de Nutrición EnteralDescripciónVentajasDesventajas
NasogástricaEl tubo es introducido a través de la nariz y llega hasta el estómago.Es la vía más utilizada por ser más fácil para colocar.Irritación nasal, del esófago o de la tráquea; puede moverse o salirse al toser o al vomitar; puede producir náuseas.
Orogástrica y OroentéricaEl tubo es introducido a través de la boca y llega hasta el estómago o hasta el intestino.No obstruye la nariz, siendo muy utilizada en recién nacidos.Puede aumentar la producción de saliva.
NasoentéricaEl tubo es introducido a través de la nariz hasta el intestino, pudiendo ser colocada a nivel del duodeno o del yeyuno.Permite máxima movilidad; suele ser bien tolerada; disminuye la posibilidad de que la sonda se obstruya; provoca menos distensión gástrica y menos reflujo.El tubo puede moverse o ubicarse mal; disminuye la acción de los jugos pancreáticos; mayor riesgo de perforación intestinal y de crecimiento bacteriano; limita la elección de las fórmulas y los esquemas de alimentación.
GastrostomíaEs un tubo que se coloca directamente sobre la piel a nivel del estómago.No obstruye la vía aérea; permite el uso de sondas de gran diámetro; fácil de manipular.Requiere procedimiento quirúrgico; aumento de reflujo; irritación e infección de la piel; salida del contenido alimentario; riesgo de perforación abdominal.
Duodenostomía y YeyunostomíaEs un tubo que se coloca directamente sobre la piel a nivel del duodeno o del yeyuno.Disminuye el riesgo de que los jugos gástricos entren a los pulmones; permite una alimentación en el postoperatorio temprano.Difícil de colocar y puede desplazarse; obstrucción o ruptura de la sonda; puede causar diarrea o dumping; es necesaria una bomba de infusión para administrar la alimentación.

Modalidades de Administración de la Nutrición Enteral

Una vez que la sonda o la ostomía está en su lugar, la alimentación puede suministrarse de diferentes maneras, dependiendo de la tolerancia del paciente y las necesidades clínicas:

  • Por Bolo: Se administra la fórmula nutricional rápidamente, generalmente con una jeringa o por gravedad, en intervalos regulares (simulando comidas).
  • Por Infusión Intermitente: La alimentación se administra por gravedad o bomba de infusión, a intervalos de 3 a 4 horas, con una duración que puede variar según el individuo. Permite periodos de descanso para el tracto gastrointestinal.
  • Por Infusión Continua: La fórmula se administra durante todo el día a un ritmo o velocidad constante a través de una bomba de infusión. Esta modalidad es a menudo mejor tolerada, especialmente si la sonda se encuentra a nivel intestinal, ya que la bomba imita los movimientos intestinales naturales, facilitando una absorción más suave y reduciendo el riesgo de distensión o náuseas.

¿Cuándo se Indica la Nutrición Enteral?

La nutrición enteral se considera una opción terapéutica en aquellos individuos que necesitan un aporte calórico y nutricional que no puede ser suministrado por la dieta habitual o cuando, debido a una enfermedad, no pueden consumir las calorías que su organismo necesita por vía oral. Es fundamental que el intestino del paciente esté funcionando correctamente para que este tipo de nutrición sea efectiva.

Las condiciones en las que la nutrición enteral suele estar indicada incluyen:

  • Prematuros con menos de 24 semanas de gestación, que aún no han desarrollado completamente el reflejo de succión-deglución.
  • Síndrome de dificultad respiratoria, donde la respiración dificulta la alimentación oral segura.
  • Malformaciones del tracto gastrointestinal que impiden el paso normal de los alimentos.
  • Pacientes que sufrieron un traumatismo grave en la cabeza durante un accidente, que pueden tener alterado el nivel de conciencia o la capacidad de deglución.
  • Síndrome de intestino corto, donde la superficie de absorción intestinal es reducida.
  • Pancreatitis aguda en fase de recuperación y fístulas enterocutáneas, para permitir el reposo del páncreas o la cicatrización de las fístulas.
  • Individuos que sufrieron quemaduras extensas o esofagitis cáustica, que requieren un aporte calórico elevado y no pueden consumir alimentos por vía oral.
  • Diarrea crónica y enfermedad inflamatoria intestinal en fases de actividad, cuando la ingesta oral agrava los síntomas o es insuficiente.
  • Síndrome de malabsorción, donde se requiere un control estricto de la composición de los nutrientes.
  • Desnutrición grave, para una recuperación nutricional rápida y efectiva.
  • En trastornos de la conducta alimentaria como la anorexia nerviosa, para asegurar un aporte nutricional adecuado y supervisado.

Además de estas condiciones, la nutrición enteral también puede utilizarse como una transición entre la nutrición parenteral (que se administra directamente en la vena) y una alimentación por vía oral, facilitando la adaptación del sistema digestivo.

Cómo Alimentar a una Persona con Nutrición Enteral

La alimentación y la cantidad a suministrar a través de la nutrición enteral dependen de diversos factores, tales como la edad del paciente, su estado nutricional actual, los requerimientos nutricionales específicos de su organismo, la enfermedad que padece y la capacidad funcional de su tracto gastrointestinal. Por lo general, se inicia con un volumen bajo, como 20 mL/hora, y se va incrementando progresivamente según la tolerancia de la persona, monitorizando de cerca cualquier signo de incomodidad o complicación.

Los nutrientes pueden administrarse a través de dos vías principales: una dieta licuada preparada en casa o a través de fórmulas enterales comerciales. La elección entre una y otra, así como la composición exacta de la dieta, debe ser indicada y supervisada por un nutricionista clínico, quien evaluará la condición del paciente y diseñará un plan nutricional adecuado.

1. Dieta Licuada o Artesanal

En algunos casos, es posible administrar una dieta líquida preparada en casa a través de la sonda nasogástrica. Esta dieta puede incluir vegetales, tubérculos, carnes bajas en grasa y frutas, los cuales deben ser debidamente licuados y colados para retirarle el exceso de fibra, evitando así la obstrucción de la sonda. La cantidad y los horarios en que será administrada esta dieta deben ser estrictamente indicados por el nutricionista.

Aunque la dieta licuada puede parecer una opción natural, el nutricionista también podrá considerar suplementar esta dieta con una fórmula enteral comercial. Esto se hace para garantizar el aporte de todos los nutrientes esenciales, previniendo así el desarrollo de desnutrición o mejorando el estado nutricional si ya existe, lo que facilita la cicatrización y la recuperación del individuo.

Es importante tener en cuenta que este tipo de alimentación puede conllevar un mayor riesgo de contaminación bacteriana si no se prepara con las máximas medidas de higiene. Además, puede limitar la absorción de ciertos nutrientes, ser difícil de suministrar a través de una bomba de infusión debido a su viscosidad y, lo más crítico, puede causar obstrucción de la sonda si no está suficientemente líquida o colada.

2. Fórmulas Enterales: Un Mundo de Opciones

Las fórmulas enterales comerciales son productos nutricionales diseñados específicamente para ser administrados a través de una sonda, cubriendo las necesidades calóricas y nutricionales del individuo durante el día. Existen diversas clasificaciones de estas fórmulas, adaptadas a distintas condiciones y necesidades:

  • Fórmulas Poliméricas: Estas fórmulas son las más comunes y poseen todos los nutrientes (proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas y minerales) en su forma intacta. Son adecuadas para pacientes con una función gastrointestinal normal o mínimamente alterada. Ejemplos incluyen Ensure, Pediasure, Enterex y Jevity.
  • Fórmulas Semielementales, Oligoméricas o Semihidrolizadas: En estas fórmulas, los nutrientes se encuentran predigeridos (parcialmente hidrolizados), lo que las hace más fáciles de absorber a nivel intestinal. Contienen también vitaminas y minerales. Son útiles para pacientes con cierta dificultad de digestión o absorción. Algunos ejemplos son Alitraq, Peptijunior, Alfaré y Nutramigen.
  • Fórmulas Elementales o Hidrolizadas: Poseen todos los nutrientes en su composición más simple (aminoácidos, monosacáridos, triglicéridos de cadena media), lo que permite una absorción máxima a nivel intestinal. Son indicadas para casos de malabsorción severa o alergias alimentarias. Ejemplos incluyen Inmunex, Neocate, Alfamino y Blemil plus elemental.
  • Fórmulas Modulares: Son fórmulas que contienen solo un macronutriente específico, ya sea proteínas, carbohidratos o grasas. Se utilizan para aumentar la cantidad de un nutriente particular en la alimentación o para complementar otra fórmula enteral. Pueden agregarse en sopas, jugos, o directamente a la fórmula base. Algunos ejemplos son Protifar (proteínas), Proteinex (proteínas), Fantomalt (carbohidratos), Microlipid (grasas) y Lipomul (grasas).

Además de estas clasificaciones generales, existen algunas fórmulas especiales cuya composición es adaptada para diversas enfermedades específicas, como diabetes, enfermedades hepáticas, renales y pulmonares. Estos productos están diseñados para manejar las particularidades metabólicas de estas condiciones. Algunos ejemplos son Glucerna (para diabetes), Enterex diabético, Enterex renal y Pulmocare (para enfermedades pulmonares).

Posibles Complicaciones de la Nutrición Enteral

Aunque la nutrición enteral es una terapia segura y efectiva, como cualquier intervención médica, puede presentar algunas complicaciones. La buena noticia es que la mayoría de estas pueden ser prevenidas o corregidas con un manejo adecuado y una monitorización constante. Las complicaciones se pueden clasificar en mecánicas, metabólicas y gastrointestinales:

Complicaciones Mecánicas:

  • Obstrucción de la sonda: Puede ocurrir por una inadecuada dilución de la fórmula, administración de medicamentos no triturados correctamente o falta de limpieza.
  • Neumonía por aspiración o broncoaspiración: Es una de las más graves. Ocurre cuando el contenido gástrico (alimento o secreciones) entra en los pulmones, especialmente si la sonda se desplaza o hay reflujo significativo.
  • Ruptura gástrica o fístula traqueoesofágica: Complicaciones raras pero graves relacionadas con la inserción o el mantenimiento de la sonda.
  • Estenosis del píloro: Estrechamiento del píloro que impide el paso del alimento, aunque es más una condición preexistente que una complicación directa de la sonda.

Complicaciones Metabólicas:

  • Deshidratación: Puede ocurrir si no se suministra la cantidad adecuada de líquidos o si hay pérdidas excesivas (diarrea, vómitos, fístulas).
  • Déficit de vitaminas y minerales: Si la fórmula no es completa o si hay problemas de absorción.
  • Aumento del azúcar en la sangre (hiperglucemia): Especialmente en pacientes diabéticos o con estrés metabólico.
  • Desequilibrios electrolíticos: Como sodio, potasio o cloro, debido a pérdidas de líquidos o a un desajuste en la administración de nutrientes.

Complicaciones Gastrointestinales y Otras:

  • Estreñimiento o diarrea: Muy comunes y a menudo relacionados con el tipo de fórmula, la velocidad de infusión o la medicación.
  • Distensión abdominal, reflujo, náuseas y vómitos: Pueden indicar intolerancia a la fórmula, un volumen excesivo o una velocidad de infusión demasiado rápida.
  • Infecciones nasales y faríngeas: Asociadas con el uso prolongado de sondas nasoentéricas.

Es fundamental que el personal de salud y los cuidadores estén capacitados para identificar y manejar estas complicaciones a tiempo, garantizando la seguridad y el bienestar del paciente.

Contraindicaciones: ¿Cuándo NO se Recomienda la Nutrición Enteral?

A pesar de sus múltiples beneficios, la nutrición enteral no es adecuada para todos los pacientes. Existen ciertas condiciones en las que su uso está contraindicado o debe ser considerado con extrema precaución, ya que podría agravar la condición del paciente o no ser efectiva. Las principales contraindicaciones incluyen:

  • Alto riesgo de broncoaspiración: Pacientes con un riesgo elevado de que el líquido del estómago entre en los pulmones (por ejemplo, aquellos con disfagia severa no controlada o reflejo de tos ausente), a menos que se utilice una sonda postpilórica o una ostomía.
  • Pacientes descompensados o inestables: Individuos que se encuentran en estado de shock, con inestabilidad hemodinámica grave o que requieren reanimación activa.
  • Diarrea intratable: Cuando la diarrea es severa y no responde al tratamiento, la nutrición enteral podría empeorarla.
  • Obstrucción intestinal: La presencia de un bloqueo físico en cualquier parte del intestino impide el paso de la fórmula.
  • Vómitos que no puedan contenerse: Vómitos persistentes e incontrolables que impiden la retención de la fórmula.
  • Hemorragias a nivel del esófago u estómago: La administración de la fórmula podría exacerbar el sangrado.
  • Enterocolitis necrotizante: Una enfermedad grave del intestino, especialmente en recién nacidos, donde la alimentación enteral podría causar más daño.
  • Pancreatitis aguda grave con necrosis: En las fases iniciales y más severas, el intestino puede estar comprometido, haciendo que la nutrición enteral sea riesgosa.
  • Atresia intestinal: Una malformación congénita donde parte del intestino está ausente o no se ha desarrollado completamente.

En estos casos, es probable que el médico o el nutricionista clínico indique el uso de nutrición parenteral, que es una alternativa que suministra los nutrientes directamente a la vena, evitando el tracto gastrointestinal.

Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre la Nutrición Enteral por Sonda

¿Es dolorosa la colocación de la sonda?

La colocación de una sonda nasogástrica o nasoentérica puede ser incómoda y causar algunas molestias temporales, como irritación en la nariz y la garganta, o sensación de náuseas. Sin embargo, no suele ser un procedimiento doloroso si se realiza correctamente y con la lubricación adecuada. Para la colocación de ostomías (gastrostomía, yeyunostomía), se requiere un procedimiento quirúrgico que se realiza bajo anestesia, por lo que el paciente no siente dolor durante el mismo, aunque puede haber molestias postoperatorias manejables con analgésicos.

¿Qué cuidados requiere la sonda de nutrición enteral?

El cuidado de la sonda es fundamental para prevenir complicaciones. Incluye la limpieza diaria del sitio de inserción (especialmente en ostomías) con agua y jabón suave, el enjuague de la sonda con agua antes y después de cada administración de alimento y medicamentos para evitar obstrucciones, y la verificación regular de su posición para asegurar que no se ha desplazado. También es importante manipular la sonda con manos limpias y mantenerla cubierta cuando no se esté utilizando.

¿Se puede llevar una vida normal con nutrición enteral?

Aunque la nutrición enteral implica un cambio significativo en el estilo de vida, muchos pacientes y sus familias logran adaptarse y llevar una vida relativamente normal. Con la formación adecuada, pueden aprender a administrar la alimentación en casa, lo que permite mayor movilidad y participación en actividades cotidianas. Las sondas son discretas y pueden cubrirse con la ropa, y las bombas portátiles facilitan la administración continua fuera del hogar. El objetivo es reintegrar al paciente a su vida habitual en la medida de lo posible.

¿Cuánto tiempo se puede usar la nutrición enteral?

La duración de la nutrición enteral varía considerablemente según la condición del paciente. Las sondas nasogástricas o nasoentéricas suelen ser para uso a corto o medio plazo (semanas a pocos meses). Si se prevé que la nutrición enteral será necesaria por un período prolongado (más de 4 semanas, o de forma permanente), se opta por una ostomía (gastrostomía o yeyunostomía), ya que son más cómodas y seguras para el uso a largo plazo.

¿Puedo beber agua por la sonda?

Sí, en la mayoría de los casos, se puede y se debe administrar agua por la sonda para asegurar una hidratación adecuada y para limpiar la sonda después de la administración de fórmulas o medicamentos. La cantidad de agua y la frecuencia de administración deben ser indicadas por el equipo médico o el nutricionista, ya que dependen de las necesidades hídricas del paciente y de la composición de la fórmula nutricional.

Conclusión

La nutrición enteral por sonda representa una herramienta terapéutica invaluable para millones de personas que, por diversas razones médicas, no pueden alimentarse adecuadamente por vía oral. Comprender sus mecanismos, tipos de administración, indicaciones y precauciones es esencial para garantizar un soporte nutricional seguro y efectivo. Gracias a los avances en fórmulas y dispositivos, la nutrición enteral no solo permite mantener la vida, sino que también contribuye significativamente a la recuperación, mejora la calidad de vida y previene la desnutrición en pacientes vulnerables. Siempre bajo la supervisión de profesionales de la salud, este método de alimentación continúa siendo un pilar fundamental en el cuidado de la salud.

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