¿Cuáles son las obras más recientes de Herzog & De Meuron?

Herzog & De Meuron: Maestros de la Materialidad

27/12/2021

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Cuando los arquitectos suizos Jacques Herzog y Pierre de Meuron irrumpieron en la escena arquitectónica a principios de los años 80, lo hicieron en un momento de profunda efervescencia. La arquitectura se encontraba en una encrucijada, agotada por las formas y soluciones postmodernas que habían derivado en un estancamiento creativo. En este contexto de búsqueda y renovación, la propuesta de Herzog & De Meuron fue tan sorprendente como innovadora: una arquitectura que hallaría su imagen formal como resultado inherente de su propia lógica material y constructiva. Esta visión audaz no solo los catapultó a la vanguardia, sino que definió una trayectoria marcada por la experimentación, el rigor y una inconfundible sensibilidad hacia la esencia de los materiales.

¿Cuáles son las obras más recientes de Herzog & De Meuron?
Una de las más recientes y celebradas obras de Herzog & de Meuron es el M.H. de Young Museum en San Francisco.
Índice de Contenido

La Lógica Incontestable de la Materialidad: Un Manifiesto Fundacional

El principio rector de Herzog & De Meuron, que ha permanecido como una constante a lo largo de su prolífica carrera, es la búsqueda de la forma del edificio a través de la lógica del material empleado y del proceso constructivo. Esta característica primordial negaba, entre otras cosas, la componente meramente artística de la arquitectura, posicionándola más allá de una simple expresión individual. Jacques Herzog lo manifestó rotundamente en sus conversaciones con el fotógrafo Jeff Wall: «La Arquitectura no es un Arte». Para ellos, la arquitectura no podía reducirse a un mero gesto personal o a una interpretación puramente estilística. Como bien señala Rafael Moneo, refiriéndose a su obra, «cualquier sumisión a una forma era enérgicamente rechazada». Esta postura representaba la negación no de una imagen en sí, sino de aquella que resultaba de factores ajenos a la propia esencia constructiva y material del edificio.

Un ejemplo paradigmático de esta filosofía, y quizás la obra que los colocó en primera línea arquitectónica, son los Almacenes para Ricola (1986-87) en Laufen. Frente a las complejas y a menudo caprichosas formas del postmodernismo, la propuesta de los arquitectos suizos fue un volumen de una sencillez asombrosa: un prisma puro de planta aparentemente anodina. Sin embargo, su resolución formal, basada en la capacidad expresiva de la madera, fue sensacional. La propia lógica del material, trabajada con maestría, otorgaba al edificio un componente casi clásico, con tres ritmos distintos en fachada, algo inusual en la arquitectura de la época. Este proyecto no fue solo un edificio funcional, sino un verdadero manifiesto que sentó las bases de su enfoque.

El Redescubrimiento de los Materiales y la Vuelta a los Orígenes

El interés de Herzog & De Meuron en la resolución material de la fachada y los cerramientos no es superficial; es una inmersión profunda en las propiedades intrínsecas de cada elemento. Este «redescubrimiento» de los materiales y sus capacidades expresivas desembocó, como también subraya Moneo, en una «vuelta a los orígenes», a un valor «casi-primitivo» de la arquitectura. En esta concepción, eran los propios materiales quienes, por su naturaleza y resistencia, determinaban forzosamente el resultado arquitectónico. Este aspecto es evidente en obras tempranas como la ya mencionada Ricola, pero se manifiesta con una contundencia aún mayor en las Bodegas Dominus de Napa Valley, California (1995-97).

En Dominus, la expresividad, casi brutal, de los grandes bloques de piedras encerradas en gaviones resulta sobrecogedora. Esta solución inusual no solo es estéticamente impactante, sino que también ha demostrado ser de gran efectividad para la cría de viñedos, aprovechando las propiedades térmicas y de ventilación de la piedra. Los propios arquitectos describieron su uso de los gaviones como «una especie de cestería de piedra con distintos grados de transparencia, algo más cercano a la piel que a una construcción tradicional». Observando este edificio, es imposible no recordar las primitivas construcciones pétreas, confirmando el valor de «lo primitivo» en su arquitectura como un ejemplo máximo y claro de su filosofía.

Influencias y Evolución: Del Minimalismo a la Informática

Las raíces de estas ideas se encuentran, en parte, en su formación. Como alumnos en Zúrich, y admiradores iniciales de Aldo Rossi, Herzog y De Meuron estaban familiarizados con el lenguaje de formas simples y volúmenes puros que caracterizaba la obra de Rossi. Sin embargo, su arquitectura pronto tomó un camino distinto; el interés de Rossi por la expresividad del material era mucho menor que el de los suizos. En este sentido, fue mucho más importante la influencia del minimalismo, especialmente de artistas como Donald Judd. Este interés por la experimentación de los artistas plásticos ha permanecido vigente, y los propios Herzog y De Meuron han manifestado en numerosas ocasiones su fascinación por las últimas exploraciones artísticas.

Sin perder estas ideas fundacionales, muchas de sus obras posteriores revelan una complejidad creciente, y es innegable la posible influencia del desarrollo de la informática en este proceso. Resulta señalable la actitud un tanto contradictoria de Herzog respecto a este tema: si bien en sus conversaciones con Jeff Wall alababa al ordenador «que carece de escala a priori», en otras entrevistas lo ha señalado como culpable de gran parte de los males de la arquitectura moderna. En cualquier caso, la influencia de las herramientas digitales en la concepción y materialización de obras como el Allianz Arena en Múnich (2005) es innegable, permitiendo formas y pieles que antes eran impensables.

Obras Emblemáticas y su Filosofía en Acción: Un Recorrido Detallado

Almacén para Ricola, Laufen (1986-87)

Considerado el primer gran manifiesto arquitectónico de Herzog & De Meuron, el complejo industrial de Ricola encapsula la esencia de su enfoque: la arquitectura como reflejo de la construcción y el proceso constructivo. El material, paneles de madera, es el que define el resultado formal. Si bien la planta del edificio puede parecer anodina, el cerramiento es excepcional, explotando al máximo la expresividad de la madera. Este proyecto fue clave para entender la acusación de «epidermismo» que a menudo se les hacía, sugiriendo un descuido del interior. Sin embargo, para ellos, la piel del edificio es el lenguaje mismo. Rafael Moneo destaca el valor «casi primitivo» de esta obra, donde la piel, con su lógica y continuidad, se compone de tres planos horizontales: un primer ritmo que coincide con la altura de la puerta, un cuerpo intermedio y una cornisa cuya forma emana directamente de las cualidades del material. Es una demostración de cómo el material crea la técnica, y la técnica, la forma.

Galería de Arte Goetz, Múnich (1986-97)

La Galería de Arte Goetz nos introduce en el minimalismo de Herzog & De Meuron, pero va más allá, adentrándose en la pura abstracción. De nuevo, una planta que, aunque más elaborada que la de Ricola, da paso a una fabulosa realización formal del exterior. Si en Ricola la madera era protagonista, aquí el vidrio y la luz asumen el papel central. Los arquitectos incluso llegan a negar la esquina, otorgándole una continuidad casi imposible en aras de explotar las cualidades del vidrio. El contraste lleno-vacío, luz-sólido, ligereza-masa, es evidente a primera vista. Nada queda aquí de la idea de la planta como generadora de arquitectura que defendía Le Corbusier. La volumetría, al igual que en Ricola, se compone de tres cuerpos horizontales, de un modo aún más evidente, creando una pieza de sorprendente sutileza y profundidad a pesar de su aparente simplicidad.

Centro de Señales de la Estación Ferroviaria de Basilea (1994-98)

Siguiendo la idea de un volumen puro, casi abstracto, como generador de arquitectura, el centro de señales en la estación ferroviaria de Basilea es una obra posterior que refuerza esta dirección. El programa exigía un edificio cerrado, introvertido, en un entorno urbano poco atractivo. Si la madera y el vidrio fueron protagonistas en Ricola y Goetz, la estación de Basilea es un canto a las cualidades expresivas del cobre. Este material no se limita a la cubierta, sino que envuelve la totalidad del edificio, dando forma al volumen. Aquí no hay juegos de cuerpos o ritmos fragmentados; el volumen posee ritmo por sí solo, gracias a las aletas de cobre y sus distintas apariencias según la luz que incide sobre ellas. Llama la atención la escala inabarcable del edificio, no por su tamaño, sino por su inmensidad en respuesta al entorno abierto de las vías ferroviarias.

Edificio de Oficinas y Marketing Ricola (1997-99)

El segundo edificio para Ricola marca un cambio fundamental en la trayectoria de Herzog & De Meuron. Aquí abandonan la idea del prisma perfecto para proponer una pieza de planta compleja, con ángulos no ortogonales. Esto da lugar a un riquísimo juego formal con los paños de vidrio que conforman la fachada. A diferencia de la Galería Goetz, donde el vidrio se trataba como una superficie continua, aquí la fachada se elabora mediante una multitud de paños de vidrio que no solo se limitan a la vertical, sino que encuentran una continuidad horizontal en el alero que corona la fachada. Esta fragmentación confiere al edificio una multiplicidad de perspectivas debido a los diversos planos reflectantes superpuestos, cuyo reflejo cambia según la posición del observador. Así, el prisma sólido e impenetrable del primer edificio Ricola o la central de Basilea se rompe frente a este cambiante juego de imágenes y reflejos. Podríamos decir que, mientras la Galería Goetz explora la continuidad y transparencia del vidrio, este edificio lleva hasta sus últimas consecuencias el ilusionismo del vidrio y su capacidad de ofrecer diversas imágenes según las distintas perspectivas.

M.H. De Young Museum, San Francisco (2005)

Una de las obras más recientes y celebradas de Herzog & De Meuron es el M.H. De Young Museum en San Francisco, construido después de que el edificio original fuera dañado por un terremoto. En esta ocasión, la resolución formal del edificio es mucho más compleja que en los ejemplos anteriores. No se opta por un único prisma, sino por un juego de volúmenes vertical-horizontal que albergan distintas colecciones. El elemento de mayor interés es la torre. Al igual que en el centro de señales de Basilea, es el material –en este caso, el metal– llevado a sus últimas posibilidades expresivas el que hace posible la compleja forma de la pieza. Pero, a diferencia de aquel edificio introvertido, la torre del De Young Museum es una pieza permeable, en clara relación con el agraciado entorno del edificio, ofreciendo vistas tanto al Golden Gate como a la ciudad de San Francisco. La piel perforada de la torre no solo es un elemento estético, sino que responde a la necesidad de integración con el paisaje, filtrando la luz y las vistas.

Análisis Comparativo de Obras Destacadas

Para comprender mejor la evolución y la coherencia en la obra de Herzog & De Meuron, resulta útil comparar algunos de sus proyectos clave, destacando cómo su filosofía de la materialidad se manifiesta de diversas maneras:

ObraAñoMaterial PrincipalConcepto ClaveImpacto/Característica
Almacén para Ricola1986-87MaderaLógica material, piel expresivaManifiesto inicial, criticado por "epidermismo"
Galería de Arte Goetz1986-97VidrioAbstracción, luz, negación de esquinaExploración de la transparencia y continuidad
Centro de Señales Basilea1994-98CobreEnvolvente total, introversiónEscala inabarcable, materialidad monolítica
Bodegas Dominus1995-97Piedra (gaviones)Primitivismo, brutalidad materialMáxima expresión del "primitivismo", funcionalidad climática
Edificio de Oficinas y Marketing Ricola1997-99Vidrio (fragmentado)Ilusionismo, planos superpuestosTransición a formas más complejas, múltiples perspectivas
M.H. De Young Museum2005Metal (perforado)Volúmenes complejos, permeabilidadIntegración paisajística, torre icónica

Reconocimientos y Críticas a una Trayectoria Incontestable

La trayectoria de Herzog & De Meuron no ha estado exenta de críticas. El profundo interés que muestran por la resolución material de la fachada y los cerramientos ha llevado a ciertos teóricos a calificar sus obras de epidérmicas. Esta crítica sugiere que sus edificios son irreprochables en su piel exterior, pero supuestamente descuidados en su interior o incluso a nivel planimétrico. Sin embargo, muchas de sus obras más recientes, como el edificio para el marketing de Ricola o el M.H. De Young Museum en San Francisco, parecen desafiar estas objeciones, demostrando una coherencia entre forma, función y experiencia espacial.

Pese a estas discusiones académicas, Herzog & De Meuron se consolidaron como dos de los arquitectos más prestigiosos y galardonados del mundo. En el año 2000, fueron honrados con el máximo reconocimiento en el campo de la arquitectura, el Premio Pritzker, un hito que subrayó su impacto global y su pensamiento innovador. Más recientemente, en 2006, les fue otorgada la Medalla de Oro de la RIBA (Royal Institute of British Architects), otro testimonio de su influencia y de la excepcionalidad de su contribución al panorama arquitectónico contemporáneo. Estos galardones no solo celebran sus logros individuales, sino que también reconocen la profunda huella que su enfoque ha dejado en la disciplina.

Preguntas Frecuentes sobre Herzog & De Meuron

A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre la obra y filosofía de Herzog & De Meuron:

¿Cuál es la filosofía arquitectónica central de Herzog & De Meuron?
Su filosofía central radica en la "lógica de la materialidad". Sostienen que la forma y la expresión de un edificio deben surgir directamente de las propiedades intrínsecas del material utilizado y del proceso constructivo. Rechazan la idea de la arquitectura como un mero arte o una expresión individualista.
¿Qué significa que sus obras sean "epidérmicas"?
Es una crítica que sugiere que sus edificios son excepcionales en su fachada o "piel" exterior, pero que supuestamente descuidan la complejidad o la calidad del diseño interior o de la distribución planimétrica. Sin embargo, muchos de sus seguidores y el desarrollo de sus obras posteriores argumentan que esta "piel" es precisamente la manifestación de su profunda investigación material y que el interior se deriva de esta misma lógica.
¿Cómo influyó el minimalismo en su trabajo?
El minimalismo, especialmente la obra de artistas como Donald Judd, fue una influencia clave. Les atrajo la pureza de las formas, la reducción a lo esencial y la expresión inherente de los materiales sin ornamentación superflua. Esto se refleja en su búsqueda de volúmenes puros y la primacía de la superficie.
¿Han utilizado la tecnología o la informática en sus diseños?
Sí. Aunque Jacques Herzog ha expresado una relación ambivalente con la informática, reconociendo tanto sus posibilidades como sus peligros, la influencia de las herramientas digitales es innegable en obras posteriores como el Allianz Arena. La tecnología les ha permitido explorar geometrías y pieles de edificios de mayor complejidad.
¿Cuáles son algunas de sus obras más reconocidas además de las mencionadas?
Además de las ya detalladas, son mundialmente conocidos por proyectos como la Tate Modern en Londres (2000), el Forum de las Culturas en Barcelona (2004), el Allianz Arena en Múnich (2005), y el Estadio Nacional de Pekín (Nido de Pájaro) para los Juegos Olímpicos de 2008, entre muchísimas otras que cimentaron su reputación global.

La trayectoria de Jacques Herzog y Pierre de Meuron es un testimonio de la búsqueda incesante de la verdad en la arquitectura a través de la materialidad. Desde sus tempranas exploraciones con la madera y el vidrio hasta sus complejas obras contemporáneas, han mantenido una coherencia filosófica que los distingue. Su enfoque, que desafió las convenciones y redefinió la relación entre forma, función y material, les ha valido el reconocimiento mundial y los ha posicionado como figuras centrales en la evolución de la arquitectura moderna. Han demostrado que la belleza y la funcionalidad de un edificio no residen en la ornamentación, sino en la honestidad de sus materiales y la inteligencia de su construcción, dejando un legado de edificios que no solo son visualmente impactantes, sino profundamente resonantes en su relación con el entorno y el ser humano.

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