29/04/2022
El tratamiento endodóntico, o de conducto radicular, es una disciplina compleja que exige precisión y eficacia. A lo largo de los años, la tecnología ha jugado un papel crucial en la evolución de las técnicas dentales, y el ultrasonido se ha consolidado como una herramienta indispensable en la endodoncia moderna. Esta energía sónica, con frecuencias superiores a 25 kHz, ha trascendido su uso inicial en periodoncia para convertirse en un aliado fundamental en el manejo de los conductos radiculares, desde su preparación hasta la resolución de casos complejos.

La incursión del ultrasonido en la endodoncia se remonta a 1953, gracias a Richman, aunque no fue hasta 1976 cuando Howard Martin desarrolló el sistema comercial Endosonics. Los primeros dispositivos, basados en magnetostricción, presentaban limitaciones, pero la evolución hacia la transducción de energía piezoeléctrica marcó un antes y un después. Los aparatos piezoeléctricos ofrecen un movimiento lineal de la punta ultrasónica, una característica preferible en las aplicaciones endodónticas, operando generalmente a una frecuencia fija de ± 30 kHz con intensidad variable. Este avance ha permitido ampliar significativamente el espectro de indicaciones del ultrasonido, convirtiéndolo en una pieza clave para mejorar la calidad y el éxito de los tratamientos endodónticos.
- Mejora del Acceso a los Conductos Radiculares
- Irrigación de los Conductos Radiculares: La Clave de la Desinfección
- Extracción de Pernos, Instrumentos Fracturados y Otras Obstrucciones
- Humectación del Conducto Radicular con Cemento o Sellador
- Condensación de Gutapercha: Un Proceso Optimizado
- Aplicación de MTA: Consolidación y Precisión
- Cirugía Periapical: Un Campo Visual Mejorado
- Aumento de la Permeabilidad Dentinaria para el Blanqueamiento Dental
- Microfisuras después de la Aplicación de Ultrasonidos
- Preguntas Frecuentes
Mejora del Acceso a los Conductos Radiculares
La fase inicial de cualquier tratamiento endodóntico implica la preparación de una cavidad de acceso adecuada y la localización precisa de las entradas de los conductos radiculares. Esta tarea puede ser particularmente desafiante debido a la anatomía variable del maxilar, el estado de la pulpa y las restauraciones preexistentes. Cualquier error en esta etapa puede comprometer seriamente el éxito del tratamiento, llevando a la fractura de instrumentos, perforaciones o la imposibilidad de preparar adecuadamente los conductos.
Mientras que los instrumentos ópticos de aumento y una buena iluminación son fundamentales, el uso de puntas ultrasónicas especiales ha demostrado mejorar notablemente la visión directa del área de trabajo. A diferencia de las fresas convencionales que se acoplan a un contraángulo y a menudo obstruyen la visión, las puntas ultrasónicas permiten una eliminación más precisa de la dentina o el material de restauración, facilitando la identificación de las entradas de los conductos. Estas puntas son particularmente útiles para:
- Remoción de cálculos pulpares: Los cálculos pueden obstruir la entrada de los conductos, y las puntas ultrasónicas diamantadas permiten su eliminación bajo visión directa, exponiendo claramente la entrada del conducto.
- Localización de conductos calcificados: La dentina reparadora o las calcificaciones pueden tener una tonalidad más clara que el suelo de la cámara pulpar, y las puntas ultrasónicas, aunque no rotan, cortan de manera controlada y fiable, permitiendo despejar estas áreas.
- Búsqueda del segundo conducto mesiovestibular (MB2): En los molares superiores, el MB2 a menudo se encuentra a una profundidad de 1 a 3 mm en la raíz. El procedimiento de 'avellanado' con puntas ultrasónicas diamantadas es crucial para eliminar las capas de dentina sobresalientes y despejar completamente su entrada.
El uso de estas puntas mejora significativamente la capacidad del odontólogo para interpretar correctamente las estructuras anatómicas y realizar una preparación de acceso sin comprometer la integridad del diente.
Irrigación de los Conductos Radiculares: La Clave de la Desinfección
La desinfección y la instrumentación son pilares del tratamiento endodóntico. Sin embargo, la compleja anatomía del sistema de conductos radiculares impide una limpieza completa solo con limas y ensanchadores. La instrumentación mecánica, incluso con instrumentos de níquel-titanio de última generación, genera barrillo y residuos dentinarios que deben ser eliminados. Aquí es donde la irrigación juega un papel fundamental.
La irrigación ultrasónica pasiva (PUI) es una técnica altamente eficaz. Consiste en introducir una lima pequeña (ISO 15 o 20) o un alambre liso en el centro del conducto radicular preparado, sin contacto con la pared, para transmitir la energía ultrasónica al irrigante. Esto genera efectos de microflujo acústico y/o de cavitación, permitiendo que el irrigante circule libremente y que la lima vibre eficientemente, incluso en conductos curvos.
El hipoclorito sódico (NaOCl) es el irrigante de elección, ya que su activación ultrasónica potencia su efecto antibacteriano e histolítico por calentamiento y patrones de flujo activos. Existen tres métodos principales de irrigación ultrasónica pasiva:
- Flujo de irrigante continuo desde la pieza de mano ultrasónica a la cámara pulpar.
- Flujo de irrigante continuo a través de una aguja activada con ultrasonidos.
- Método de irrigación intermitente: inyección manual del irrigante y renovación después de cada activación ultrasónica.
Las bacterias, residuos y tejido orgánico desprendidos de la pared del conducto durante la activación ultrasónica se absorben o disuelven en el irrigante. Se recomienda renovar el irrigante con 2 ml de NaOCl después de cada activación de 20 segundos para maximizar la eliminación de residuos. El diámetro de preparación del conducto influye en la eficacia, siendo más fácil la eliminación de residuos en conductos con mayor conicidad (ej. ISO 20 con 10% de conicidad).
Ultrasonido vs. Sonido Audible en Irrigación
Una pregunta común es la diferencia entre aparatos ultrasónicos y sónicos para la activación del irrigante. La principal distinción radica en las frecuencias de trabajo: los aparatos sónicos operan a frecuencias más bajas (100 a 6.000 Hz) que los ultrasónicos (25.000 Hz). Mientras que las limas ultrasónicas presentan numerosos nodos y vientres de vibración longitudinal, los instrumentos sónicos tienen un único nodo y un vientre en la punta, con un movimiento lateral elíptico. Aunque ambos sistemas son eficaces para el recambio del irrigante en los conductos laterales, los ultrasonidos son más efectivos para eliminar residuos del conducto radicular, presumiblemente debido a que las frecuencias más altas potencian los efectos del flujo acústico y la cavitación.
Recomendaciones clínicas para la irrigación ultrasónica:
- Utilizar NaOCl como irrigante principal.
- Para flujo continuo en cámara pulpar: 3 min por conducto (15 ml/min).
- Para flujo continuo en conducto con aguja activada: 1 min por conducto.
- Para método intermitente: 1 min por conducto con triple activación ultrasónica (10-20 s) y triple recambio de 2 ml de NaOCl.
- Emplear una lima no cortante, lo más fina posible (ISO 15 o 20) o un alambre de grosor reducido.
- Introducir el instrumento hasta 1 mm de la longitud de trabajo, o precurvarlo en conductos curvos.
- Los aparatos ultrasónicos integrados en unidades dentales son adecuados, cerrando la entrada de agua o usando el método intermitente.
| Característica | Sistema Ultrasónico | Sistema Sónico |
|---|---|---|
| Frecuencia | 25.000 Hz y superiores | 100 a 6.000 Hz |
| Patrón de Vibración | Nodos y vientres longitudinales | Único nodo, vientre en la punta, movimiento elíptico |
| Eficacia en Residuos | Más eficaz (mayor cavitación y flujo acústico) | Menos eficaz |
| Recambio Irrigante (Conductos Laterales) | Eficacia similar | Eficacia similar |
Extracción de Pernos, Instrumentos Fracturados y Otras Obstrucciones
Uno de los mayores desafíos en endodoncia es la retirada de obstrucciones en los conductos radiculares. Los ultrasonidos han demostrado ser una herramienta invaluable para esta tarea, minimizando el riesgo de complicaciones.

Extracción de Pernos
La retirada de pernos, especialmente los metálicos, es una operación de alto riesgo debido a la posibilidad de perforaciones o fracturas radiculares. La eficacia del ultrasonido depende del tipo de perno y del cemento utilizado.
- Pernos de fibra de vidrio: Son más fáciles de extraer. Se recomienda el uso de instrumentos de aumento y puntas ultrasónicas especiales, ya que su color dificulta distinguirlos del tejido dentario.
- Cementos: Los ultrasonidos son menos eficaces con cementos adhesivos de composite, ya que no generan las microfracturas que provocan en los cementos convencionales (fosfato de cinc, ionómero de vidrio). Se ha observado una disminución del 39% y 33% en la retención de pernos con estos cementos tras 10 minutos de aplicación ultrasónica.
- Consideraciones térmicas: La aplicación de ultrasonidos sin refrigeración por agua durante más de 15 segundos puede aumentar la temperatura radicular. Por ello, muchos autores recomiendan un chorro de agua refrigerante de aproximadamente 30 ml/min. Sin embargo, el agua puede atenuar las vibraciones y mezclar el polvo dentinario, dificultando la visión.
- Técnica: Se recomienda rebajar la parte coronal del muñón. La punta ultrasónica, aplicada en sentido antihorario, debe ser de un diámetro que asegure un contacto estrecho con el perno para evitar fracturas. La extracción de un perno suele ser posible en 10 minutos una vez retirado el material de restauración coronal.
- Pernos cerámicos o de óxido de zirconio: Son extremadamente difíciles o imposibles de extraer con ultrasonidos, lo que resalta la importancia de evaluar cuidadosamente su uso.
Extracción de Instrumentos Fracturados
La presencia de instrumentos fracturados en el conducto radicular afecta el pronóstico endodóntico, especialmente si hay tejido periapical afectado. La extracción es laboriosa y puede requerir sacrificar sustancia dentaria sana, aumentando el riesgo de fracturas futuras del diente. Por ello, en ocasiones, es preferible no extraer fragmentos localizados en el tercio apical.
El material del fragmento influye en la extracción. Los instrumentos de níquel-titanio, por ejemplo, pueden mostrar puntos de fractura más profundos debido al calor generado por las puntas ultrasónicas. Es crucial ajustar la intensidad de los aparatos ultrasónicos y practicar el procedimiento en dientes exodonciados para inexpertos.
Tradicionalmente, se recomienda crear un hombro o plataforma de trabajo a la altura de la cabeza del fragmento con fresas de Gates-Glidden modificadas, aunque esto conlleva riesgo de debilitar o perforar la raíz. La tomografía computarizada de haz cónico (TCHC) promete ser una herramienta futura invaluable para planificar extracciones seguras, al proporcionar información tridimensional detallada de la anatomía dental. Sin embargo, el procedimiento sigue siendo un reto y debe realizarse con instrumentos de aumento y buena iluminación.
Humectación del Conducto Radicular con Cemento o Sellador
La humectación completa y uniforme de la pared del conducto radicular con cemento o sellador es crucial, ya que actúa como elemento de unión entre la gutapercha y la pared del conducto. Aunque otras técnicas como la condensación vertical pueden comprimir el sellador hasta que sobresale, el control de la humectación de la pared es limitado. No hay una técnica universalmente aceptada como la más adecuada, y faltan estudios basados en la evidencia que consideren variables como la viscosidad de los selladores.
El uso de limas ultrasónicas oscilantes es un método para introducir el sellador en el conducto radicular. Sin embargo, las publicaciones disponibles ofrecen opiniones contradictorias, por lo que no se pueden hacer recomendaciones generalizadas sobre esta técnica en la actualidad.
Condensación de Gutapercha: Un Proceso Optimizado
Los espaciadores activados por ultrasonidos son un medio útil para la termoplastificación de la gutapercha durante la obturación del conducto radicular. Las vibraciones ultrasónicas y el calor generado proporcionan una densidad igual o superior de la gutapercha condensada en comparación con un espaciador calentado convencionalmente. Una ventaja significativa es que la gutapercha no se pega al espaciador, facilitando el aprendizaje y la ejecución del procedimiento.
La obturación ultrasónica es especialmente adecuada para la condensación lateral. Después de humectar el conducto con sellador, se introduce la punta maestra de gutapercha hasta la longitud de trabajo y se condensa lateralmente con un espaciador digital. Luego, se introduce una segunda punta complementaria. La gutapercha se termoplastifica con un espaciador activado por ultrasonidos durante 2 a 6 segundos, dependiendo de la intensidad (generalmente baja a media). Se repite el proceso introduciendo nuevas puntas de gutapercha y termoplastificándolas con el espaciador ultrasónico hasta la obturación completa del conducto.
Para lograr una termoplastificación y condensación apical, el espaciador se sitúa a 1 mm de la longitud de trabajo la primera vez, penetrando menos profundamente con cada nueva introducción de puntas. Esta técnica resulta en una masa de gutapercha más condensada que la condensación lateral en frío, es menos tiempo-consumidora y más fácil de aprender.

Aunque no hay estudios basados en la evidencia que demuestren que la compactación de la gutapercha con ultrasonido resulte en obturaciones más densas o mejores resultados clínicos, se describe un método asistido por ultrasonidos sin compactación en el conducto. En este, la punta maestra se ajusta en apical ('tug back') para evitar su extrusión. Se introducen puntas de gutapercha pequeñas (ISO 20) pasivamente hasta la obturación. Luego, se separan fácilmente con un espaciador ultrasónico a alta intensidad. Posteriormente, la gutapercha de los 3 mm coronales se extrae con el espaciador a baja o media intensidad. La gutapercha remanente se termoplastifica y condensa apicalmente con un atacador. Un material adhesivo se introduce en el segmento coronal para prevenir filtraciones.
Aplicación de MTA: Consolidación y Precisión
El uso de ultrasonidos también se recomienda para la aplicación de Agregado Trióxido Mineral (MTA) en el conducto radicular. Se ha observado que la aplicación indirecta de una punta ultrasónica, poniendo la punta en contacto directo con un atacador, puede resultar en obturaciones más densas. Sin embargo, algunos estudios han mostrado mejores resultados para la condensación manual de MTA, mientras que otros indican que el ultrasonido puede proporcionar una mayor impermeabilidad del MTA a la invasión bacteriana.
En casos de ápice abierto, esta técnica requiere precauciones especiales para evitar el paso de grandes cantidades de MTA al tejido periapical. Es aconsejable realizar un control radiográfico después de introducir y condensar los primeros milímetros de MTA en la zona apical para evaluar la profundidad y densidad de la obturación.
Cirugía Periapical: Un Campo Visual Mejorado
La instrumentación retrógrada en intervenciones quirúrgicas periapicales es un desafío debido a las limitaciones del campo visual. A diferencia de los voluminosos contraángulos y fresas convencionales que obstaculizan la visión y el acceso, las puntas ultrasónicas son de menor tamaño y permiten una aplicación precisa, incluso bajo el microscopio quirúrgico.
La disponibilidad de puntas ultrasónicas con distintos recubrimientos (óxido de zirconio, diamante) y angulaciones ofrece al cirujano una mayor agresividad o suavidad, y una mejor ergonomía para trabajar en la zona periapical. Con este método, es posible realizar pequeñas preparaciones apicales paralelas al eje longitudinal de la raíz y preparar el istmo entre dos conductos con alta precisión.
Aumento de la Permeabilidad Dentinaria para el Blanqueamiento Dental
El blanqueamiento interno de dientes no vitales es un método conservador y coste-efectivo. Su eficacia depende de la penetración del blanqueante en los túbulos dentinarios. Un estudio demostró que un líquido (como NaOCl al 1% o EDTA al 17%) introducido en la cámara pulpar y activado tres veces con ultrasonidos durante 15 segundos puede aumentar notablemente la permeabilidad dentinaria. Se utiliza una punta ultrasónica de remoción de cálculo, ajustada a intensidad media y sin contacto con las paredes de la cavidad, antes de aplicar el blanqueante.
Microfisuras después de la Aplicación de Ultrasonidos
Existe debate en la literatura sobre la aparición de microfisuras en la dentina después del uso de puntas ultrasónicas en intervenciones periapicales o extracciones de pernos e instrumentos. Parece que su aparición depende de la intensidad seleccionada y del diseño de las puntas ultrasónicas. Por ello, se recomienda ajustar la intensidad siguiendo estrictamente las instrucciones del fabricante para minimizar este riesgo.
Preguntas Frecuentes
- ¿Es el ultrasonido seguro para todos los pacientes? Sí, el ultrasonido es generalmente seguro. Las precauciones se centran en el control de la intensidad y la refrigeración para evitar el sobrecalentamiento de los tejidos dentales y periapicales.
- ¿Pueden las puntas ultrasónicas dañar el diente sano? Si se utilizan correctamente, siguiendo las instrucciones del fabricante y con la intensidad adecuada, el riesgo de daño es mínimo. El diseño de las puntas y la técnica precisa buscan preservar la estructura dental.
- ¿Qué tipos de cementos son más adecuados para la extracción de pernos con ultrasonido? Los cementos convencionales como el fosfato de cinc o el ionómero de vidrio responden mejor a la vibración ultrasónica, facilitando la remoción del perno. Los cementos adhesivos de composite son más resistentes.
- ¿Por qué es preferible la transducción piezoeléctrica en los aparatos ultrasónicos modernos? La transducción piezoeléctrica genera un movimiento lineal de la punta ultrasónica, que es más controlado y eficiente para las aplicaciones endodónticas, a diferencia de los movimientos elípticos de los sistemas magnetostrictivos más antiguos.
- ¿Se pueden usar los aparatos ultrasónicos integrados en las unidades dentales para la irrigación de conductos? Sí, pueden utilizarse. Se recomienda cerrar la entrada de agua o emplear el método de irrigación intermitente para asegurar la concentración del NaOCl en el conducto.
En resumen, los aparatos ultrasónicos se han convertido en una herramienta indispensable en la práctica endodóntica diaria. Su versatilidad y precisión los hacen valiosos no solo para la desinfección y preparación de conductos, sino también para retratamientos complejos y cirugías periapicales, mejorando significativamente los resultados clínicos y la experiencia del paciente.
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