31/03/2024
La colocación de una sonda enteral es un procedimiento fundamental en el ámbito de la atención médica, esencial para la nutrición, la administración de medicamentos o la descompresión gástrica en pacientes que no pueden ingerir alimentos de forma oral o que requieren intervenciones específicas en el tracto gastrointestinal. Aunque pueda parecer un proceso sencillo, requiere de una técnica precisa, un conocimiento profundo de las indicaciones y contraindicaciones, y una meticulosa atención a los detalles para garantizar la seguridad y el bienestar del paciente. Este artículo profundiza en los pasos clave para la inserción de sondas nasogástricas (como las sondas K-9 y K-10) y las sondas K-108, ofreciendo una guía detallada desde la preparación inicial hasta la confirmación de su correcta ubicación y los cuidados posteriores.

- ¿Qué es una Sonda Enteral y Cuándo se Utiliza?
- Preparación Esencial Antes del Procedimiento
- El Proceso de Inserción: Paso a Paso
- Confirmación y Verificación de la Ubicación Correcta
- Consideraciones Especiales para la Sonda K-108
- Preguntas Frecuentes (FAQs) sobre la Colocación de Sondas Enterales
- ¿Qué debo hacer si encuentro mucha resistencia al introducir la sonda?
- ¿Por qué se administra Metoclopramida antes de la colocación?
- ¿Cuál es el método más fiable para confirmar la correcta ubicación de la sonda?
- ¿Cuáles son las principales diferencias entre una sonda K-9/K-10 y una K-108?
- ¿Qué hago si el paciente vomita durante la inserción?
¿Qué es una Sonda Enteral y Cuándo se Utiliza?
Una sonda enteral es un dispositivo médico flexible que se introduce en el tracto gastrointestinal, generalmente a través de la nariz, para acceder al estómago o a porciones más distales del intestino. Su uso es vital en diversas situaciones clínicas, sirviendo como un puente entre las necesidades del paciente y la capacidad de su sistema digestivo.
Objetivos Fundamentales de la Sonda Enteral
El objetivo principal de la colocación de una sonda enteral es proveer una vía de acceso directa y expedita a la cavidad gástrica o yeyunal. Esto permite llevar a cabo procedimientos diagnósticos o terapéuticos que de otra manera serían imposibles o demasiado invasivos. La sonda facilita un manejo eficiente de la salud del paciente cuando la vía oral no es una opción viable.
Indicaciones Comunes para su Uso
Las sondas enterales se indican en una variedad de escenarios, principalmente clasificados en dos grandes categorías:
- Lavado Gástrico: Este procedimiento es crucial en situaciones de emergencia.
- Intoxicación oral: Para eliminar sustancias tóxicas o fármacos ingeridos.
- Sospecha de hemorragia digestiva alta: Permite evaluar la presencia y magnitud del sangrado.
- Necesidad de obtener cultivos gástricos: Para el diagnóstico de ciertas infecciones o condiciones.
- Nutrición Enteral: Es una vía fundamental para mantener el estado nutricional.
- En pacientes que conservan el peristaltismo intestinal pero que no son capaces de ingerir los alimentos por vía oral, ya sea por disfagia, alteraciones neurológicas, o condiciones que impiden la deglución segura.
Contraindicaciones: Cuándo Evitar el Procedimiento
Es tan importante conocer las indicaciones como las contraindicaciones, ya que ignorarlas puede acarrear complicaciones graves. Estas se dividen según el propósito de la sonda:
Para Lavado Gástrico:
- Obstrucción nasofaríngea o esofágica: Impide el paso seguro de la sonda.
- Traumatismo maxilofacial severo y/o sospecha de fractura de la base del cráneo: Riesgo de perforación o lesión adicional.
- Sospecha o evidencia de perforación esofágica: Agrava la lesión existente.
- Coagulopatía severa no controlada: Aumenta el riesgo de hemorragia durante la inserción.
- Ingestión de ácidos, álcalis, otras sustancias cáusticas o derivados del petróleo: Riesgo de perforación esofágica o pulmonar al inducir el vómito o manipular la sustancia.
- La presencia de varices esofágicas o de esofagitis severa: No es una contraindicación absoluta, pero exige valorar muy bien su indicación y extremar las precauciones debido al alto riesgo de sangrado o perforación.
- Disminución del nivel de conciencia: Es una contraindicación relativa por el incremento del riesgo de aspiración pulmonar.
Para Nutrición Enteral:
- Vómitos incoercibles: Impiden la retención del alimento.
- Hemorragia gastrointestinal aguda: Riesgo de empeorar el sangrado.
- Íleo u obstrucción intestinal grave: Impide el tránsito normal del contenido.
- Fístulas entéricas de alto débito: Pueden complicar la nutrición y el manejo de líquidos.
- Pancreatitis aguda severa: La estimulación gástrica puede agravarla.
- Enteritis inflamatoria severa: Puede empeorar la inflamación intestinal.
- Sospecha de perforación intestinal: Riesgo de peritonitis.
- Malabsorción severa: La nutrición enteral podría no ser efectiva.
Preparación Esencial Antes del Procedimiento
Una preparación adecuada es crucial para el éxito y la seguridad de la colocación de la sonda. Antes de iniciar, se deben considerar varios aspectos:
Preparación del Paciente y Evaluación Previa
- Higiene Oral y Nasal: Es fundamental limpiar la boca y las fosas nasales del paciente. Esto reduce el riesgo de infecciones y facilita el paso de la sonda.
- Prótesis Dentales: Se debe indagar si el paciente tuviera prótesis dental y, en ese caso, retirarla antes de la colocación para evitar obstrucciones o daños.
- Evaluación de Fosas Nasales: Es importante evaluar la fosa nasal más competente o permeable para introducir la sonda enteral. Esto se puede hacer pidiendo al paciente que inspire alternativamente por cada orificio nasal.
- Posicionamiento: Sentar al paciente y solicitar que hiperextienda la cabeza. Colocar una toalla sobre el pecho del paciente y tener una batea cerca por si se producen vómitos durante el procedimiento.
- Explicación del Procedimiento: Informar al paciente sobre lo que se va a realizar disminuye la ansiedad y fomenta su colaboración.
Preparación Farmacológica
En algunos casos, se puede administrar medicación para facilitar el procedimiento y prevenir complicaciones:
- Metoclopramida: Se pueden colocar 20 mg de Metoclopramida endovenosos 10 minutos antes de la inserción. Esto ayuda a prevenir náuseas y vómitos, y a promover el vaciamiento gástrico.
- Lidocaína Viscosa: Aplicar lidocaína viscosa no estéril con una jeringa sin aguja por la nariz y solicitar al paciente que inspire por la nariz. Esto anestesia todo el trayecto nasofaríngeo, disminuyendo las molestias y el reflejo nauseoso.
Insumos Necesarios
Contar con todos los materiales preparados de antemano es vital para un procedimiento fluido y estéril.

| Categoría | Insumos Específicos |
|---|---|
| Protección Personal | Manoplas no estériles |
| Sondas | Sonda K-9 o K-10 (para nasogástrica), Sonda K-108 (para nasoyeyunal) |
| Anestesia y Lubricación | Lidocaína viscosa no estéril, Vaselina líquida (para sonda K-108) |
| Verificación y Fijación | Jeringa de 50 mL, Estetoscopio, Cinta adhesiva |
| Manejo de Fluidos | Bolsa colectora |
| Confort y Seguridad del Paciente | Toalla, Batea |
El Proceso de Inserción: Paso a Paso
La inserción de la sonda debe realizarse con sumo cuidado para evitar traumatismos y asegurar la correcta colocación.
Medición de la Sonda
La medición precisa es fundamental para asegurar que la sonda alcance el estómago sin quedar corta ni excesivamente larga. Se mide la sonda desde la punta de la nariz del paciente al lóbulo de la oreja, y de aquí al apéndice xifoides del esternón. Se marca con tela adhesiva el punto de inserción deseado.
Técnica de Inserción
Una vez preparado el paciente y la sonda, se procede a la inserción:
- Higiene de Manos y Colocación de Manoplas: Asegurar una higiene rigurosa.
- Introducción Suave: Iniciar la inserción de la sonda con suavidad a través de la fosa nasal elegida, dirigiéndola hacia abajo y hacia la oreja del mismo lado con un suave movimiento rotatorio.
- Manejo de Resistencia: Si se encuentra mucha resistencia, cambiar de fosa nasal o de sonda por una más delgada. El pasaje debe ser suave y sin realizar demasiada fuerza para evitar traumatizar las mucosas.
- Paso por la Orofaringe: Una vez pasada la resistencia de los cornetes, se habrá llegado a la orofaringe. En este momento, el paciente puede experimentar náuseas.
- Favorecer el Paso al Esófago: Cuando la sonda se encuentre en la orofaringe, pedir al paciente que inicie la deglución de un trago de agua para favorecer su paso al esófago. En los pacientes colaboradores, esta maniobra facilita enormemente el progreso de la sonda.
- Progreso Continuo: Seguir progresando la sonda hasta la marca deseada.
- Fijación: Fijar la sonda a la nariz del paciente con cinta adhesiva para evitar su desplazamiento.
Confirmación y Verificación de la Ubicación Correcta
La confirmación de la ubicación de la sonda es el paso más crítico para prevenir complicaciones graves como la inserción traqueal o pulmonar. Existen varios métodos para verificar su posición.
Métodos de Verificación
- Aspiración de Contenido Gástrico: Aspirar con una jeringa de 10 mL (o 50 mL según la edad) con suavidad hasta que se obtenga contenido gástrico. El contenido debe tener características gástricas (ácido, verdoso o amarillento).
- Prueba de Burbujeo en Agua: Introducir la parte proximal de la sonda en un vaso con agua. Si hay burbujas, retirar de inmediato, ya que esto indica que la sonda probablemente está en la vía respiratoria.
- Auscultación de Aire: Insufle aire con la jeringa de 50 mL y auscultar el burbujeo en el estómago con el estetoscopio. Un sonido claro de burbujeo confirma la ubicación gástrica.
Es importante destacar que, si bien estos métodos son útiles, no son 100% infalibles, especialmente en ciertos tipos de sondas.

Consideraciones Especiales para la Sonda K-108
La sonda K-108, también conocida como sonda nasoyeyunal, se utiliza para acceder a una porción más distal del intestino, el yeyuno. Su colocación presenta particularidades que la diferencian de la sonda nasogástrica estándar.
Preparación Específica para la Sonda K-108
- Lubricación del Mandril: Lubricar endoluminalmente la sonda con vaselina líquida para facilitar el retiro del mandril metálico, una vez que la sonda esté en la posición deseada.
- Verificación del Mandril: Antes de colocar la sonda, verificar que el mandril metálico esté bien colocado para evitar que la punta salga por los orificios de la sonda durante la inserción.
Procedimiento de Colocación de la Sonda K-108
Aunque comparte muchos pasos con la sonda nasogástrica, la K-108 requiere adaptaciones:
- Posicionamiento del Paciente: Colocar al paciente en decúbito lateral derecho. Esta posición facilita el pasaje por el píloro y favorece la ubicación en el yeyuno debido a la gravedad.
- Longitud de Inserción: Proceder igual que para la colocación de la sonda nasogástrica, salvo que se debe tener en cuenta que el tramo a colocar debe ser mayor para alcanzar el yeyuno.
- Control Radiológico: Una vez colocada la sonda K-108, es imperativo realizar el control radiológico. Este es el método más fiable para confirmar la ubicación yeyunal y es una diferencia clave con las sondas nasogástricas. Si está correctamente ubicada, retirar suavemente el mandril metálico.
Cuidados de la Sonda K-108
Para mantener la funcionalidad y prevenir complicaciones, se deben seguir cuidados específicos:
- Mantener Cerrada: Mantener la sonda cerrada si no se está pasando alimentación o medicación para evitar el reflujo o la entrada de aire.
- Lavado Post-Administración: Lavar la sonda con agua después de la administración de medicación o alimentación para evitar obstrucciones.
Preguntas Frecuentes (FAQs) sobre la Colocación de Sondas Enterales
¿Qué debo hacer si encuentro mucha resistencia al introducir la sonda?
Si se encuentra mucha resistencia, lo primero es no forzar la sonda. Esto podría causar lesiones. Se debe retirar la sonda suavemente y probar con la otra fosa nasal. Si la resistencia persiste, se podría intentar con una sonda de menor calibre. Siempre se debe evaluar la anatomía nasal y oral del paciente para descartar obstrucciones.
¿Por qué se administra Metoclopramida antes de la colocación?
La Metoclopramida es un procinético que ayuda a aumentar la motilidad gástrica y a relajar el píloro. Se administra para reducir las náuseas y los vómitos que el paciente podría experimentar durante el procedimiento, y para facilitar el paso de la sonda hacia el estómago y, en el caso de la K-108, hacia el yeyuno, al promover el vaciamiento gástrico.
¿Cuál es el método más fiable para confirmar la correcta ubicación de la sonda?
Para las sondas nasogástricas (K-9/K-10), la combinación de la aspiración de contenido gástrico, la prueba de burbujeo en agua y la auscultación del burbujeo gástrico son métodos de verificación aceptables. Sin embargo, para las sondas nasoyeyunales (K-108), el control radiológico es el método más fiable y a menudo obligatorio para confirmar la ubicación en el yeyuno, ya que los otros métodos no son suficientes para diferenciar su posición más allá del estómago.

¿Cuáles son las principales diferencias entre una sonda K-9/K-10 y una K-108?
La principal diferencia radica en su destino y, por ende, en su longitud y los métodos de confirmación. Las sondas K-9/K-10 son nasogástricas, es decir, se dirigen al estómago y su colocación se confirma con métodos físicos y de aspiración. La sonda K-108 es nasoyeyunal, es decir, se introduce más allá del estómago, hasta el yeyuno, y su confirmación de ubicación requiere un control radiológico debido a la mayor complejidad de su trayectoria y la necesidad de asegurar su posición post-pilórica.
¿Qué hago si el paciente vomita durante la inserción?
Si el paciente vomita durante la inserción, se debe retirar la sonda inmediatamente. Es importante limpiar la boca del paciente y permitirle recuperarse antes de intentar la reinserción. La batea y la toalla cercanas son esenciales para contener los vómitos y mantener la higiene. Evaluar la causa del vómito puede ayudar a prevenirlo en el siguiente intento, como una mejor anestesia o una inserción más lenta.
La colocación de una sonda enteral es un procedimiento que, aunque común, exige un alto grado de habilidad y atención al detalle. Desde la meticulosa preparación del paciente y los insumos, pasando por la técnica de inserción adaptada a cada tipo de sonda, hasta la confirmación de ubicación rigurosa y los cuidados posteriores, cada paso es crucial para la seguridad y el bienestar del paciente. La comprensión de las indicaciones y contraindicaciones es fundamental para tomar decisiones clínicas acertadas, garantizando que este vital recurso de nutrición enteral o lavado gástrico se utilice de manera eficaz y segura. La sonda K-108, en particular, subraya la importancia de la verificación radiológica, destacando cómo la tecnología apoya la precisión en la atención al paciente. Al seguir estas directrices, los profesionales de la salud pueden asegurar resultados óptimos y minimizar los riesgos asociados a este procedimiento esencial.
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